
Escoger anillo de matrimonio tampoco es fácil. Entre todas las situaciones que hay que tomar en cuenta, las más importantes son: en dónde los vas a comprar, qué modelo y la medida.
Bueno, pues después de encontrar la tienda, escoger los anillos entre los dos y medírnoslos, la señorita de la tienda muy amablemente se ofreció a llamarnos cuando estuvieran ajustados y grabados (han de saber que cada anillo lleva la inicial de la pareja y la fecha de la boda. No al revés, como Moni creía).Cuando recibí la llamada de la señorita, una semana después, no perdimos tiempo para ir a recogerlos. Muy emocionada, Moni se probó su anillo, que casi-casi se quería llevar puesto; luego me probé el mío y, para desilusión de los dos, me quedó grande. Sobra decir que por un instante me odiaron tanto Moni como la señorita de la tienda: una, porque no pudimos llevarnos los anillos; y la otra, porque iba a tener que mandar a ajustar de nueva cuenta la pieza. Al final salimos de ahí con los dedos vacíos y con la promesa de la señorita de llamarnos cuando estuvieran listos los anillos. Seguimos esperando. A





